Ricardo Bellés

Madrid

rb.ricardobelles@gmail.com

 

 

PLAZA   DE   SANTA   CRUZ

 

(Encrucijada de la memoria)

 

 

 

   En esta Plaza de Santa Cruz, sita en el antiguo solar de la vieja iglesia de Santa Cruz, existía la “atalaya de la corte” así era llamada la torre de la iglesia, por ser la torre más alta de Madrid.

                           Esta Plaza de Santa Cruz es la suma del solar de la iglesia, más los terrenos de su cementerio.

                        

                                                    Ecclesia Semper Reformanda

                                    (“La Iglesia necesita de constantes reformas”)

                         La reforma no es, solamente, el derribar una vieja iglesia, y construir una más suntuosa; hoy en día la pregunta por una renovación de la Iglesia contiene una problemática particularmente difícil, por lo cual el llamamiento es menos claro y perentorio. La razón reside en que la Iglesia se encuentra en un mundo cada vez más secularizante; si antes se trataba de que la fe estaba anquilosada y que las imágenes de la Iglesia y de su devoción ya no respondían a la primavera del cristianismo primitivo; hoy el mensaje cristiano mismo se vuelve problemático por el mundo secularizado. Para el hombre actual, que no piensa más que racional y técnicamente, la fe cristiana resulta increíblemente lejana e irreal; no reconoce que este mensaje está cargado de un contenido decisivo para él y su mundo. Así ocurre que, en lugar de nacer la exhortación a una reforma desde sus orígenes, nace la necesidad de una adaptación o nueva interpretación del mensaje bíblico para el hombre moderno para que pueda creer.

                           Podemos preguntar también si el cristianismo admite una tal adaptación o nueva interpretación sin disolverse; además, nuestras generaciones han adquirido mayor conciencia que otras de la amenaza de desarraigo que traería consigo la separación de nuestra cultura de las creencias cristianas. A esto se agrega que nuestra generación no tiende a fraguar amplios planes de reforma; no sólo en lo político, sino también en lo religioso somos una generación escéptica. En una época en que el hombre representativo se enfrenta en actitud crítica con todos los grandes sistemas, consignas e ideologías, sería absurdo esperar que surjan o hasta querer poner en escena sólo en la Iglesia los movimientos en masa; es decir que en estos tiempos la renovación debería tener un carácter bien distinto

 

                           ECCLESIA   SEMPER REFORMANDA   .  

 

                           Sólo el futuro podrá decir si la Iglesia está terminada para el resto de nosotros-- para nuestra cultura en general--; pero esté o no terminada, la ventaja de considerar su renovación es que nos desafía a descubrir y hacer explícitos los fundamentos de las creencias y valores que inconscientemente damos por sentados. Si vamos a defender nuestras creencias--   nuestra fe en un mundo de deliberación y causalidad, de tiempo y predicción, de elección y control, de comunicación y moralidad--, debemos hacer las preguntas más fundamentales que pueden hacerse: preguntas sobre la naturaleza del hombre, sus relaciones con los demás hombres, y su lugar en el universo. Y el visitante se preguntó :

 

¿Podemos hacer más que enunciar simplemente nuestras creencias?

 

                               ¿Podemos dar de ellas razones verificables empíricamente?